domingo, 29 de marzo de 2015

期望着去中国......

"Deseando ir ya a China..."

Últimamente los sentimientos de pequeñez y estremecimiento por lo que se avecinaba han dejado paso a otra sensación muy distinta. 

Poco a poco todo lo que me rodeaba me decía todo lo que iba a ver y a disfrutar allí. Monumentos, paisajes, gente, comida, sensaciones... En cualquier clase, cualquier persona, todo parecía enfocado a mi viaje. Incluso he llegado a soñar con él.

Aunque todo esté enviado y aún no sepa ni dónde me alojaré ni qué asignaturas cursaré, yo ya me he tomado la libertad de investigar aplicaciones, páginas web, etc, para que pueda exprimir mi experiencia al máximo.
 
Una noche me llevó acondicionar mi móvil para que me ayudase a estar en los dos sitios a la vez con la mayor fiabilidad posible.

En primer lugar, un par de relojes que me permitiesen ver la hora simultáneamente de España y de Pekín (concretamente Pekín, porque China es grande y tiene varios husos horarios). La verdad es que el resultado no quedó como esperaba, ya que yo quería un par de relojes analógicos, uno al lado del otro, y que marcase cada uno su hora. No he encontrado nada del estilo, solo un reloj digital ajustable que bueno, marca las 7 horas de diferencia con España, así que no busco nada más. 

Después, un widget que marque el tiempo meteorológico durante algunos días y sus temperaturas. Nada más útil para saber cuando se avecinan tormentas de arena o lluvias ácidas.

Una vez acondicionados los widgets climatológicos (porque uno de tu propia ciudad nunca viene mal), procedí a realizar uno de mis pequeños e inconfesables hobbies con el que me puedo tirar bastante tiempo, y es buscar aplicaciones de todo tipo, en este caso que me pudiesen servir para mi viaje. En mi pequeña búsqueda encontré cosas interesantes, como una aplicación que mide la polución en el aire (en Beijing predominan el color rojo y morado, el número 200 y la frase "不健康", literalmente "no es saludable"). No era una aplicación muy alentadora, pero era cuanto menos curiosa. También descargué aplicaciones varias para encontrar sitios de toda clase en la ciudad, guías turísticas e incluso "tips" que te explicaban el por qué de algunas costumbres chinas, como hervir el agua antes de beberla. También encontré un buscador chino (el famosísimo 百度) y aplicaciones varias sobre los trenes y la línea de metro. Las metí en una pequeñita carpeta llamada "China" y de vez en cuando la miro con ternura. 

Por último, llevaba mucho tiempo planeando hacer un Twitter sobre el chino. Mi idea inicial era que fuese un Twitter didáctico en el que enseñase mis "tips" o reglas mnemotécnicas a la hora de aprender un caracter. Sin embargo ha evolucionado a un Twitter en el que tiene cabida todo: lo que he mencionado antes, historietas curiosas, cosas culturales acerca de China, y sobre todo tweets random que, sencillamente, me apetece poner. No solo será un Twitter para que la gente pueda aprender algunas cosas sobre este país, sino que además será un Twitter para que yo misma pueda practicar. No certifico que los tweets estén bien escritos, ni que tengan algo en otro idioma que no sea chino, pero me apetecía hacerlo y lo he hecho. Como diría Dante en su Divina Comedia: "Abandonad toda esperanza, vosotros que entráis."


https://twitter.com/beijinner?lang=en


domingo, 1 de marzo de 2015

办手续,办手续...

"Trámites, trámites..."

Los procesos y trámites antes de realizar una movilidad nunca son un camino de rosas, y esto es de dominio público. Con una movilidad además hacia China, este proceso pintaba ser un poco más complicado incluso.

Todo comenzó con una reunión informativa. Reuniones muy alentadoras y bonitas, pero que realmente para resolver dudas nunca están. Si tienes algún problema, te remitirán a un departamente o a otro, o incluso quizá a la página web directamente. Un poco a oscuras intentas hacerte paso a través del amasijo de links hasta que lo ves claro: entras en el apartado de tu destino y habrá un pdf en el que vendrá especificado lo que hay que entregar, pauta por pauta. Nada más lejos de la realidad, te aparece una guía sobre cómo rellenar la solicitud online de la universidad que es sólo UN papel a entregar. Dentro de dicha solicitud hay que adivinar el papeleo que se requiere porque aparezca o no mencionado. Después de cincuenta correos, crees que más o menos lo tienes. Ahora toca organizarse.

Cartas de recomendación de al menos dos profesores en chino, algo sencillo y que apela a la buena voluntad del profesor en cuestión.

Copia del expediente académico en inglés. Parece claro que es un papel que se puede obtener en secretaría, pero, ¿en qué apartado? Registro, información, recogida de títulos, carreras... Buscas y rebuscas pero no hay ningún apartado en que te especifique dónde se realiza, así que sacas cita para una mesa y rezas, con casi 30 euros en la mano que te costará dicha copia.

Fotocopia del pasaporte. Algo que no suele ser un problema, salvo para los que como yo tienen el pasaporte apunto de caducar. A sacar cita cuanto antes para no pasarte de la fecha límite de entrega del papeleo. De nuevo, con unos 30 euros en mano para costear dicha renovación.

Solicitud de la universidad. Un mero formalismo de rellenar con tu nombre, apellidos, certificados de lengua, información detallada de las cartas de recomendación, etc.

Certificado HSK. No es obligatorio, pero ¿por qué no?

Fotos, una en la solicitud y otras en mano. ¿Cuántas exactamente? No se especifica en ningún sitio. Entregas dos esperando que sea suficiente.

Todo esto acompañado de un papel en el que explicas qué documentos aportas y todo en un pdf que no debe superar los 5mb de peso, que yo, como no podía ser de otro modo, superé. Por suerte existen páginas que reducen los pdf, así que el papeleo pudo ser debidamente entregado a su tiempo. Todo ello en una jornada maratoniana de un mes. Ahora tocará esperar otro mes más para recibir el certificado de llegada. Es solo un trámite más, pero ¿me acogerán los chinos en su universidad más prestigiosa?

Me dispongo con suficiente antelación a sumergirme en el mundo de las convalidaciones y firmas de acuerdos de estudio, que con ayuda de mi tutor de la zona geográfica (un simpático señor del departamento de matemáticas) empezaré a investigar.

Los trámites al respecto no han hecho más que empezar.